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¿Viajas con tu perro o gato?

Si eres un verdadero amante de tu perro, tus vacaciones no estarán completas si no invitas a tu mejor amigo a disfrutar de un merecido descanso. Con los siguientes consejos, el viaje en auto a donde sea tu destino será mucho más agradable.
 
 
Con un entrenamiento adecuado y unas simples precauciones, cualquier perro es capaz de realizar viajes en auto de mediana distancia sin ningún problema y sin ponerle los nervios de punta a sus compañeros de ruta con ladridos o aullidos.
 

  • 1. En primer lugar debemos preocuparnos de la seguridad, ya que un animal de cualquier tamaño suelto al interior del vehículo podría distraer al conductor o incluso poner en riesgo a toda la familia. Debemos recordar que la ley es clara al señalar que está prohibido llevar animales en el asiento delantero, y que deben ir asegurados mediante jaulas o arneses en la parte de atrás.
     
    Por lo mismo, es fundamental contar con un sistema que restrinja su movimiento sin perjudicar su bienestar y comodidad. El mercado ofrece varias alternativas que se ajustan al tamaño, necesidad y características de cada perro o gato y la mayoría de ellas están diseñadas para adaptarse a los cinturones de seguridad del vehículo y así proteger también la integridad del animal en caso de accidente (nunca los amarres con la propia correa, ya que podría sufrir alguna lesión al momento de realizar un frenado brusco o de chocar).
  • 2. Para el viaje, no olvides empacar algunas cosas básicas como su alimento, un recipiente para el agua y algunos de sus juguetes favoritos. Para mantenerlo ocupado, rellenar un juguete tipo Kong con comida puede ser la solución perfecta para que no se aburra y se ponga ansioso. Otra alternativa son los huesos de cartílago u otro material que pueda morder para estar calmado.
  • 3. En el caso de que ya hayas intentado realizar un viaje y el resultado no fue muy positivo, existen algunas medidas sencillas que te pueden ayudar en una próxima aventura. En primer lugar, consulta con tu veterinario ya que el origen de un mal comportamiento podría atribuirse a mareos. Fíjate, por ejemplo, si durante algún paseo en auto el perro comienza a salivar más de la cuenta, temblar o adopta posiciones encorvadas.
  • 4. Por otro lado, si percibes que es temor lo que siente el animal, intenta resolverlo dándole de comer al interior del vehículo al menos una vez al día. Primero hazlo con el motor apagado, luego prendido, y con el correr de los días prueba realizando vueltas de corta duración que terminen en algún destino entretenido para que la asociación que haga tu mejor amigo sea positiva.
  • 5. Por último, un problema recurrente en algunos perros es que al estar tan acostumbrados a hacer sus necesidades en cierto lugar, se rehúsan a hacerlo en otra parte, causando retrasos en el viaje. Para solucionar este tema, entrénalo con una palabra clave que se convertirá en un comando para cuando necesites que se apure.

Para hacerlo, necesitas algunas semanas de trabajo en el que tendrás que estar pendiente de darle la orden cada vez que esté a punto de orinar. Cuando observes que esté olfateando, dando vueltas en círculos o acercándose a su árbol favorito, diles alguna palabra clave que elijas, y prémialo entusiastamente cuando lo haga.
 
Si consigues resolver todos estos puntos, no habrá excusas para no subir a tu perrito o gatito al auto y llevártelo a donde quiera que vayas. Con seguridad, serán unas vacaciones que ninguno de los dos olvidarán.

FUENTE: http://www.vetlascondes.cl

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